En el mundo del espíritu no hay fronteras, la ausencia de fronteras es lo propiamente espiritual. Un místico de hoy puede sentir a unmístico de cualquier pasado, sea de su tradición o de otra, como a unverdadero hermano. A esta conclusión tan sencilla como universal llega el autor de Devoción en su versión de El peregrino ruso, un clásicodel cristianismo ortodoxo y de la literatura devocional, así como enlas principales enseñanzas de cara al autoconocimiento que extrae desu estudio, donde llega a declarar: 'Este es el libro que yo querríahaberme encontrado cuando tenía veinte años.' Tras la extraordinariaacogida de sus últimos títulos, esta nueva obra de Pablo d'Ors nacecon la inequívoca vocación de transformar definitivamente a suslectores.